¿Actualmente los derechos humanos son universales?

Las declaraciones de los derechos humanos, cuentan hoy en día con la mayor difusión en los medios y pueden presumir de ser incluyentes y modernas, es decir, tenemos leyes e instituciones flamantes que vigilan nuestros derechos más elementales, quizá como nunca antes. Sin embargo en la vida diaria, en la práctica, en la calle, nuestros derechos no existen y los gobiernos mundiales rasgan sus vestiduras en nombre de la libertad y la defensa de los derechos universales, sin embargo han sido los gobiernos mundiales y los organismos internacionales los que han creado un sistema que resulta aplastante e impide a millones de seres humanos tener una vida digna y gozar de los derechos más elementales como son, el derecho a la alimentación, la salud, el vestido, la vivienda y la búsqueda de la felicidad. 

Resulta pues un tanto grosero y execrable, escuchar que las instituciones están a nuestro servicio, cuando han sido estas las que nos relegan y obligan no a disfrutar lo que podemos, sino lo que nos permiten sus propios intereses económicos y de poder.                En nuestro país hay miles de historias de abuso de poder, injusticia y opresión, pero no hay nadie que levante la voz, los organismos de derechos humanos se han vuelto inhumanos y las leyes que nos protegían se han usado para maniatar nuestras ilusiones y derrumbar nuestros espíritus. 


Aunado a las enormes diferencias en el ámbito económico y social, existen todavía infinidad de situaciones en las que se pasa por encima de los derechos humanos, por situaciones que el mundo debió haber superado hace siglos, situaciones como la discriminación que sufren las comunidades indígenas en México, el maltrato y discriminación por el color de nuestra piel, por nuestras creencias religiosas e incluso por nuestra manera de pensar.  


El respeto a los derechos humanos es una cuestión urgente por resolver, pues en un mundo cada vez más globalizado, las relaciones humanas se enfrían y de nada servirá un avance tecnológico si nuestra cultura nos mantiene ciegos a los abusos que nosotros mismos cometemos contra los derechos de los demás, debemos desaprender lo aprendido, lo que nos ha impuesto la sociedad y comenzar a vivir como hermanos. 

O luchamos juntos, o moriremos, cada quien por su lado.




Ulises Abraham Torre Díaz 414114449

Comentarios